Si el mismísimo Máximo Décimo Meridio se hubiera presentado solo, sin su ejército, en la más profunda y densa batalla en "Gladiator", seguramente hubiera perdido. Si Mortadelo hubiese existido y vivido aventuras sin Filemón, seguramente se hubiera sentido solo. Si Don Quijote de La Mancha hubiese ido en busca de su Dulcinea sin Sancho Panza, seguramente hubiera muerto por el camino. Y seguramente, Romeo, sin Julieta, no se habría revelado nunca, no hubiera sido valiente y no hubiera demostrado que el amor va primero, y luego ya se verá.
Quizá esto nos haya hecho vincular al ser humano con otros, a considerarnos personas dependientes, personas que tienen que socializarse para poder vivir. Y es cierto.
Está demostrado que no podemos hacer todo nosotros solos, que muchas veces necesitamos el apoyo de alguien o unas simples palabras para poder seguir adelante. Está demostrado que nos necesitamos, y que alguien tiene que estar ahí para nosotros, y que, por eso mismo, nosotros debemos estar ahí para los demás.
Muchas veces no nos damos cuenta del daño que podemos hacer cuando dejamos de lado a una persona, cuando nos reímos de alguien, cuando le insultamos y cuando nos vamos corriendo dejándolo atrás.
Muchas personas han convivido toda su vida con personas que intentan pararles los pies, que les frustran los sueños, el futuro o aquello por lo que luchan cada día. Por envidia, o por hacer daño, esto se hace, y cada día lo tenemos más presentes en las noticias.
Intentemos no sólo ponernos en lugar de otro, sino entender que todo el mundo necesita un bastón para poder escalar, aunque algunos no necesiten que sea un bastón robusto, del mejor material, sino simplemente uno que les permita andar hasta el final.
Entendamos que no es bueno apartar a nadie por el mero hecho de ser de distinta raza, por ser de distinta edad, de distinta condición sexual ni tampoco de distinto género. Porque, como dijo Aristóteles.
"El ser humano es un ser social por naturaleza, y el insocial por naturaleza y no por azar o es mal humano o más que humano (…). La sociedad es por naturaleza anterior al individuo (…) el que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada para su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios".
Intentemos esto para conseguir que todo el mundo se desarrolle como persona y que, a partir de ahí, tenga sentido todo lo demás.
Está demostrado que no podemos hacer todo nosotros solos, que muchas veces necesitamos el apoyo de alguien o unas simples palabras para poder seguir adelante. Está demostrado que nos necesitamos, y que alguien tiene que estar ahí para nosotros, y que, por eso mismo, nosotros debemos estar ahí para los demás.
Muchas veces no nos damos cuenta del daño que podemos hacer cuando dejamos de lado a una persona, cuando nos reímos de alguien, cuando le insultamos y cuando nos vamos corriendo dejándolo atrás.
Muchas personas han convivido toda su vida con personas que intentan pararles los pies, que les frustran los sueños, el futuro o aquello por lo que luchan cada día. Por envidia, o por hacer daño, esto se hace, y cada día lo tenemos más presentes en las noticias.
Intentemos no sólo ponernos en lugar de otro, sino entender que todo el mundo necesita un bastón para poder escalar, aunque algunos no necesiten que sea un bastón robusto, del mejor material, sino simplemente uno que les permita andar hasta el final.
Entendamos que no es bueno apartar a nadie por el mero hecho de ser de distinta raza, por ser de distinta edad, de distinta condición sexual ni tampoco de distinto género. Porque, como dijo Aristóteles.
"El ser humano es un ser social por naturaleza, y el insocial por naturaleza y no por azar o es mal humano o más que humano (…). La sociedad es por naturaleza anterior al individuo (…) el que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada para su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios".
Intentemos esto para conseguir que todo el mundo se desarrolle como persona y que, a partir de ahí, tenga sentido todo lo demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario